Para dormir debes tumbarte cuidadosamente sobre una superficie más o menos blanda y cómoda llamada cama, para que tu cuerpo se adapte bien a la forma y se relaje.
También, antes de tumbarte, debes colocar la cabeza sobre algo más elevado que la cama y blando, a lo que llamaremos almohada. La función de ésta es para mantener la espalda recta y evitar posibles molestias posteriores al acto de dormir.
Una vez tumbado, se debe buscar una postura (de lado, con la cabeza hacia arriba…), la que te resulte más cómoda y confortable. Cuando hayas encontrado esta postura adecuada, sólo queda bajar los párpados, dejando los ojos totalmente cerrados sin opción a que entre ningún rayo de luz, y relajados.
Finalmente es conveninente pensar en algo tranquilo y somnífero que produzca en nuestros sentidos una sensación de paz cual paisaje nevado de la cima de una montaña, o pradera verde y serena, o amanecer cálido y sosegado de una tarde de primavera(algo calmado).
Esto puede no resultar, si te sientes destraido o estresado es posible que al realizarlo sigas sin sensación de sueño(necesidad de dormir plácidamente), en este caso tienes varias opciones a tomar: contar ovejitas, que surgirá efecto si las imaginas en tu mente realizando un acción a elegir por ti; escuchar música relajante o que te agrade. Si con todo esto no lo has conseguido aún tómate una tila o lee un libro.
